
Los trastornos digestivos (principalmente la dispepsia funcional y el síndrome del intestino irritable) son las alteraciones gastrointestinales más frecuentes en atención primaria. Estos trastornos gastrointestinales funcionales (TGIF) afectan a una gran parte de la población, siendo una causa muy frecuente de consulta en las farmacias y el médico. Los TGIF tienen un gran impacto en el día a día de quien los padece, disminuyendo considerablemente la calidad de vida y haciéndo más difícil el desarrollo de las actividades diarias, incluso llegando a provocar un malestar emocional por la cronicidad de sus síntomas.
