
Tener mocos es un signo de buena salud… aunque es frecuente pensar lo contrario. Los mocos o flemas son la primera barrera defensiva frente a partículas, virus, microbios, impurezas, etc. que contiene el aire que respiramos. Por este motivo, sin la acción barrera de los mocos, tendríamos más infecciones y un menor filtrado del aire que entra en nuestros pulmones, que daría paso a un empeoramiento de nuestra salud.







