
Antecedentes familiares, factores genéticos, cambios hormonales (embarazo, menopausia, problemas de la tiroide, etc.), toma de determinados medicamentos, tratamientos agresivos que aplicamos al cabello, los cambios de estación, el estrés, etc. Sea cual sea la causa, muchas personas sufren una caída del cabello más elevada de lo normal. Y aunque en principio pueda parecer que no es importante, puede ir aumentando con el tiempo y convertirse en un problema más serio, sobre todo para nuestra imagen personal.
